Colección: Mascarillas

Usar una mascarilla facial es un paso clave en la rutina de cuidado de la piel, ya que proporciona un tratamiento intensivo y específico según sus ingredientes. Las mascarillas con ácido hialurónico, ceramidas o centella asiáticahidratan y calman la piel, mientras que aquellas con arcilla, carbón o BHA ayudan a controlar el exceso de grasa y limpiar los poros en profundidad. También existen mascarillas iluminadoras con vitamina C o niacinamida, ideales para unificar el tono y aportar luminosidad. Dependiendo de su tipo (en tela, en crema, en gel o peel-off), pueden ofrecer distintos beneficios, pero todas tienen en común su capacidad de potenciar la rutina de skincare al aportar activos concentrados en poco tiempo. Incorporarlas de 1 a 3 veces por semana ayuda a mantener la piel equilibrada, saludable y radiante.